La cobertura comprende atención médica, rehabilitación y prestaciones económicas cuando se cumplen sus requisitos. Si el accidente deja secuelas que reducen de manera permanente tu capacidad laboral, puede corresponder una indemnización.
En esta guía te explicamos qué circunstancias se tienen en cuenta para evaluar el trayecto, cómo denunciar el accidente, qué documentación conviene conservar y qué revisar si la ART rechaza la cobertura. También veremos de qué depende una eventual indemnización.
Qué es un accidente in itinere
Un accidente in itinere es un hecho súbito y violento que ocurre durante el trayecto entre tu domicilio y tu lugar de trabajo, tanto cuando vas a trabajar como cuando regresás. La Ley de Riesgos del Trabajo lo contempla entre los accidentes cubiertos, aunque suceda fuera del establecimiento y del horario de tareas.
Para que corresponda ese encuadre, el viaje debe mantener su conexión con el trabajo. La ley establece condiciones sobre las interrupciones y los cambios de recorrido por motivos ajenos a la actividad laboral. También contempla modificaciones por estudio, concurrencia a otro empleo o atención de determinados familiares enfermos, con requisitos que explicamos en el apartado siguiente.
Por ejemplo, si te lesionás al bajar del colectivo mientras te dirigís a tu trabajo, el hecho puede encuadrar como accidente in itinere. Para evaluarlo, habrá que considerar dónde y cuándo ocurrió, de dónde venías, hacia dónde ibas y las demás circunstancias del viaje.
La diferencia con un accidente durante las tareas
Los desplazamientos que realizás para cumplir una tarea también pueden dar lugar a un accidente laboral. Si sufrís un choque mientras hacés una entrega para tu empleador, corresponde analizar el hecho en relación con la actividad que estabas realizando. Que haya ocurrido en la calle no lo convierte, por sí solo, en un accidente in itinere.
Cómo se analiza el recorrido y el horario del accidente
El trayecto, la duración del viaje y el transporte
La normativa no fija una cantidad única de minutos u horas para el viaje entre tu domicilio y el trabajo. Para evaluar el accidente, se relacionan el lugar y la hora en que ocurrió con tu jornada laboral, la distancia y el medio de transporte utilizado.
Por eso, conviene precisar de dónde saliste, hacia dónde ibas y qué recorrido realizabas. Si hubo una demora del colectivo, una calle cortada u otra circunstancia que modificó el viaje, explicarla y conservar elementos que permitan acreditarla puede ayudar a reconstruir lo sucedido.
El decreto reglamentario exige que el accidente ocurra en un trayecto directo e inmediato entre el trabajo y el domicilio o los destinos especiales que admite la normativa. Ese requisito debe analizarse junto con las circunstancias concretas del traslado.
Cambios de trayecto por estudio, otro empleo o atención de un familiar
La ley contempla modificaciones del recorrido por tres motivos:
- Razones de estudio.
- Concurrencia a otro empleo.
- Atención de un familiar directo enfermo y no conviviente.
Para estos supuestos, prevé una declaración por escrito ante el empleador, quien debe comunicarla a la ART dentro de las 72 horas. Si el empleador te solicita el certificado que respalda el motivo declarado, debés presentarlo dentro de los tres días hábiles desde ese requerimiento.
La reglamentación incluye como familiares directos a los parientes por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado. También contempla al familiar que habitualmente convive con vos, pero que se encuentra en otro lugar por una causa debidamente justificada.
Qué ocurre si viajás de un trabajo a otro
Cuando el cambio de recorrido se debe a otro empleo, la declaración debe realizarse antes de modificar el itinerario y ante cada uno de tus empleadores.
Si el accidente ocurre durante el traslado entre ambos trabajos, en principio debe otorgar las prestaciones la ART del empleo al que te dirigías. Por eso, es importante identificar ambos lugares de trabajo y cuál era tu destino al momento del hecho.
Cómo influyen las paradas y los desvíos
Una interrupción o un cambio de recorrido por motivos ajenos al trabajo puede afectar la cobertura. Para evaluarlo, hay que revisar qué hiciste, por qué, dónde ocurrió el accidente y si el desplazamiento mantenía su relación con el viaje laboral.
En el caso “Basi”, la Corte Suprema dejó sin efecto una sentencia que había rechazado el reclamo de una trabajadora accidentada al cruzar la calle para comprar pan destinado a sus compañeros y a los niños que atendía. La Corte valoró que el hecho había ocurrido en el recorrido habitual, sin un desvío notorio con un objetivo totalmente ajeno a sus tareas.
Ese antecedente muestra la importancia de examinar los hechos de cada caso. No permite afirmar que cualquier parada para hacer compras conserve la cobertura. Si la ART cuestiona una interrupción o un desvío, corresponde revisar sus motivos y las pruebas disponibles.
Qué hacer y cómo denunciar el accidente ante la ART
Si te accidentaste durante el viaje, priorizá la atención médica y avisá cuanto antes a tu empleador. Explicá cómo ocurrió el hecho y que estabas yendo al trabajo o regresando a tu domicilio.
Cómo hacer la denuncia
El empleador debe denunciar el accidente ante la ART inmediatamente después de tomar conocimiento. También podés denunciarlo directamente, sin depender de que la empresa complete ese paso. La aseguradora y sus prestadores habilitados no pueden negarse a recibir la denuncia.
Podés comunicarte con la línea de atención de tu ART, enviar un telegrama laboral gratuito o presentar una nota en su sede. También podés denunciar el hecho ante un prestador médico habilitado por la aseguradora.
Pedí el número de siniestro y conservá una constancia de la denuncia y de la fecha en que la recibió la ART. Si llamaste y no te proporcionaron un número, dejá constancia mediante una comunicación fehaciente, como el telegrama laboral.
Qué información y documentación conviene conservar
Al describir el accidente, precisá la fecha, la hora, el lugar y cómo te lesionaste. Indicá también tu domicilio, el lugar de trabajo al que debías concurrir ese día, los horarios y el recorrido que realizabas.
Para respaldar lo sucedido, conviene guardar:
- Los avisos al empleador y las comunicaciones con la ART.
- Las constancias de atención médica, estudios, indicaciones y certificados, incluidos los de hospitales, obra social o prestadores particulares.
- Los registros que permitan acreditar tus horarios de trabajo.
- Las fotografías y los comprobantes de viaje disponibles.
- Los nombres y datos de contacto de quienes presenciaron el hecho.
- Las declaraciones de modificación del trayecto y sus comprobantes, cuando correspondan.
En los accidentes de tránsito, conservá también la denuncia policial: el instructivo vigente de la SRT exige adjuntarla si posteriormente iniciás el trámite por rechazo de un accidente in itinere.
Reuní lo que esté disponible, sin demorar la denuncia inicial para completar esta documentación.
Cuánto tiempo tiene la ART para responder
La ART tiene diez días hábiles administrativos desde que recibe la denuncia para notificar su rechazo. Puede extender ese plazo por otros diez días si existen circunstancias objetivas que impidan completar la evaluación, pero debe notificar fehacientemente la prórroga a vos y a tu empleador dentro del plazo inicial.
Si vence el plazo aplicable sin que haya cursado la notificación fehaciente del rechazo, el silencio de la aseguradora se considera aceptación.
Durante la evaluación inicial, la ART debe brindar las prestaciones médicas que correspondan. Esa atención, por sí sola, no significa que haya aceptado definitivamente el accidente.
Qué revisar si la ART rechaza el accidente
El rechazo de la ART puede ser revisado. Para evaluar el reclamo, hay que conocer el motivo de la decisión, controlar cómo y cuándo fue notificada y reunir las pruebas que permitan acreditar lo ocurrido.
Identificar el motivo del rechazo
La aseguradora debe comunicar su decisión de manera fehaciente y fundamentarla. En un accidente in itinere, conviene revisar:
- Qué cuestiona: el recorrido, el horario, una interrupción del viaje o la relación entre las lesiones y el accidente.
- En qué elementos basa esa conclusión y si coinciden con los hechos y la documentación disponible.
- Cuándo recibió la denuncia y cuándo notificó el rechazo, incluyendo una eventual prórroga.
La respuesta debe abordar el motivo concreto invocado por la ART. Por ejemplo, si discute que estuvieras camino al trabajo, resultan relevantes las pruebas sobre tu jornada, el lugar del accidente y el desplazamiento que realizabas.
Preparar el reclamo en CABA
En CABA, como regla, la revisión comienza ante la Comisión Médica Jurisdiccional, con patrocinio letrado obligatorio. Allí se solicita que se evalúe si corresponde reconocer el carácter laboral del accidente.
Para iniciar el trámite por rechazo de un accidente se utiliza el formulario Anexo II de la Resolución SRT 5/2026, junto con la documentación exigida para el caso. La presentación debe explicar lo sucedido y responder a los fundamentos del rechazo.
Como regla, las pruebas deben ofrecerse desde la primera presentación, acompañando la documentación pertinente. Si alguna prueba documental no está en tu poder, debe individualizarse y señalar dónde o en poder de quién se encuentra. Por eso, conviene preparar el reclamo y sus respaldos antes de iniciar el expediente.
Controlar los plazos y las vías de revisión
La SRT informa un plazo máximo de dos años desde el rechazo para iniciar este trámite administrativo. Conviene revisar el caso desde que recibís la notificación, para preservar las pruebas y evaluar las prestaciones que necesitás.
Una vez agotada la instancia ante la Comisión Médica Jurisdiccional, la ley contempla la revisión ante la Comisión Médica Central o, a opción del trabajador, ante la justicia laboral competente. Los recursos tienen plazos propios, que deben controlarse según la resolución y su notificación.
Podés ampliar estos pasos en nuestra guía sobre qué hacer si la ART rechaza tu accidente de trabajo.
Qué prestaciones e indemnización pueden corresponder
La atención médica y el pago durante la recuperación
Cuando corresponde la cobertura, la ART debe brindar atención médica y farmacéutica, rehabilitación y, según las lesiones, prótesis, ortopedia y recalificación profesional.
Si las lesiones te impiden trabajar de manera temporaria, corresponde la prestación dineraria por incapacidad laboral temporaria. El empleador está a cargo de los primeros diez días de esa prestación y la ART, de los siguientes.
La indemnización por secuelas permanentes
Si el accidente deja secuelas que reducen de forma permanente tu capacidad laboral, puede corresponder una indemnización. La evaluación debe apoyarse en la documentación médica y en el baremo aplicable, que es la tabla utilizada para valorar la incapacidad.
Para calcular el monto se consideran, entre otros elementos, el porcentaje de incapacidad, la edad y el ingreso base determinado a partir de las remuneraciones. También deben revisarse las reglas aplicables al caso, los pisos mínimos y las actualizaciones e intereses que correspondan.
El diagnóstico de una lesión, por sí solo, no permite conocer cuánto te corresponde cobrar. Para hacer una estimación fundada, conviene reunir los estudios, la historia clínica, las constancias del tratamiento y los recibos de sueldo.
Qué ocurre con el adicional del 20 %
Según el criterio de la Corte Suprema, el adicional del 20 % previsto en el artículo 3 de la Ley 26.773 no corresponde a los accidentes in itinere. Esta exclusión se refiere a ese adicional: las prestaciones médicas y la eventual indemnización por incapacidad se evalúan conforme a sus propios requisitos.
El reclamo cuando interviene un tercero responsable
Si un tercero causó el accidente —por ejemplo, otro conductor—, puede corresponder un reclamo civil contra el responsable. La ART sigue obligada a otorgar las prestaciones previstas para el accidente cubierto.
Ambos reclamos deben coordinarse: la ley establece que del resarcimiento civil se descuente el valor de las prestaciones que hayas recibido o debas recibir de la ART. Por eso, antes de aceptar un acuerdo, conviene revisar qué daños comprende y cómo se relaciona con las prestaciones del sistema de riesgos del trabajo.